

Ciudad de México.- El presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Eduardo Solís Sánchez, reitero su rechazo a renegociar el Acuerdo de Complementación Económica (ACE) 55, firmado con el Mercosur, del cual Brasil es integrante, toda vez que la balanza comercial en la materia favorece a los cariocas, quienes durante varios años se han visto favorecidos en el comercio automotor entre ambos países.
El directivo señaló que será hasta el viernes que se conozcan las inquietudes de Brasil en materia del Acuerdo, cuando habrá una reunión entre los secretarios de Economía y Relaciones Exteriores de México con una Delegación del gobierno brasileño.
Destacó que actualmente el comercio entre ambos países en materia automotriz representa 2 mil 500 millones de dólares, pero no quiso adelantar vísperas de las negociaciones entre los gobiernos, sin embargo, pero queda claro que lo que quieren es revisar las reglas de origen y adelantar la posibilidad de iniciar la comercialización de vehículos pesados que está programada para 2020.
Reiteró que existe confianza entre los organismos automotores de ambos países, y solicitó no entrar en el terreno de las especulaciones, porque todavía no hay una propuesta en la mesa, y será hasta que se conozcan las negociaciones entre gobiernos el próximo 17 de febrero.
En la conversación entre los mandatarios entre ambos países, logró que se conformara una Comisión entre ambos países y estamos en espera de una propuesta a nuestro país con el detalle de las inquietudes que tienen con respecto al acuerdo.
En conferencia de prensa, señaló como antecedente que el instrumento comercial bajo el paraguas de ALADI, es que se negoció un acuerdo de desgravación arancelaría entre México y Brasil de tal manera que en 2007 ambos países desgravan al sector automotor.
Explicó que en el número de vehículos, Brasil tiene un superávit y es hasta 2008 cuando detona el libre comercio entre ambos países, y es hastan 2011 que México tiene un crecimiento de 50 por ciento en las exportaciones con superávit de 640 mdd, después de que Brasil tuvo 4 años de más de mil millones de dólares.
